| 1 cuota de $24.990,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.990,00 |
| Atributo | Detalle del Producto |
| Nombre del Juego | Time Bomb (Moriarty vs. Sherlock) |
| Cantidad de Jugadores | De 4 a 8 jugadores |
| Edad Recomendada | A partir de 8 años (+8) |
| Duración de la Partida | 15 a 30 minutos |
| Tipo de Juego | Party Game Familiar / Roles Ocultos / Faroleo (Bluffing) / Deducción Social |
| Editorial / Marca | Universo de Juegos / Iello |
Time Bomb es uno de los más intensos y divertidos party games familiares de roles ocultos. La historia nos lleva a Londres, donde el villano Moriarty ha colocado una bomba en el corazón del Big Ben, y el equipo de Sherlock Holmes debe correr contrarreloj para desactivarla.
Al empezar, se reparten identidades secretas: podes ser un detective intentando salvar el reloj, o un infiltrado de Moriarty buscando el caos. El desafío es que todos van a mentir, negociar y tratar de convencer a quien tiene el "alicate" para que corte (o no) los cables que tienen enfrente. Es un juego brillante para grupos que disfrutan sospechar, discutir a los gritos y tratar de descubrir quién está mintiendo descaradamente.
El juego dura un máximo de 4 rondas. La mecánica principal es la de cortar cables, pero tiene un giro espectacular en la preparación:
Sherlock gana si logran encontrar todos los cables de desactivación. Moriarty gana si alguien corta la Bomba, o si se acaba el tiempo (pasan las 4 rondas) y la bomba no fue desactivada.
El juego está recomendado para mayores de 8 años (+8). Al tener mecánicas muy simples y no requerir lectura de textos complejos, los chicos lo entienden enseguida. Sin embargo, su profundidad psicológica y la necesidad de sostener una mentira bajo presión lo transforman en una batalla campal de acusaciones perfecta para adolescentes y adultos.
Las partidas son una descarga de adrenalina pura de entre 15 y 30 minutos. Como las reglas se explican literalmente en tres minutos, es el título ideal para abrir una juntada. Al finalizar, la tensión acumulada y las traiciones descubiertas generan siempre el mismo efecto: la mesa entera va a pedir jugar la revancha inmediatamente.
